Material de estudio 

Tratamientos de ultrasonidos y presoterapia manual.

En los tratamientos se aplican ultrasonidos terapéuticos y se trabaja con presión manual sobre el cuerpo.


Están basadas en conocimientos de rehabilitación física y principios de Aikido, promueven la salud y bienestar del cuerpo humano.



La rehabilitación física se la conoce como Terapia Física* o Kinesiología, y es una fusión de diferentes ciencias de la salud que trabaja por medio del movimiento del cuerpo humano, y se encarga de la prevención y el manejo de desórdenes que impliquen complicaciones en el movimiento humano.

Los terapistas físicos tiene la preparación científico-técnica y humanística para atender en especial las necesidades del paciente con patologías del aparato locomotor y otras afecciones del aparato respiratorio y/o cardiovascular.

Realizan trabajos de investigación para contribuir en la prevención de enfermedades músculo-esqueléticas.

Los tratamientos son muy variados, dependiendo de las necesidades de de cada persona y el estilo de trabajo de cada consultorio.

Además de las diferentes opciones de movimientos o entrenamientos físicos, cada terapia, pueden incluir técnicas manuales y aplicación de equipos de Fisioterapia sobre el cuerpo .

El término FisioTerapia (del griego: Phycis = naturaleza, Iatrela = tratamiento) se debe a que en sus tratamientos se utilizan equipos terapéuticos con principios hechos de la naturaleza (luz, calor, sonidos, corrientes, etc.) como el Láser, Ultrasonidos, Electroterapia, etc.

Se ha hecho más conocida por trabajar en conjunto y bajo la indicación de:

  • Traumatología: con Afecciones ortopédicas: fracturas y esguinces, artrosis. pero, gracias a sus beneficios, actualmente la recomiendan diferentes especialidades:

  • Neurología (Afecciones neurológicas: lesiones de médula espinal, accidentes cerebro-vasculares, parálisis cerebral, entre otras

  • Pediatría (estimulación temprana, análisis de la marcha, etc),

  • Otorrinolaringología, (relajación y alineación postural)

  • Ginecología, (técnicas de entrenamiento y acondicionamiento, prevención de lesiones, mecánica postural, etc. )

  • Deportología (aumento de la resistencia, prevención y tratamiento de lesiones.

  • Neumonología y Cardiología. El terapista físico tiene además un papel importante en unidades de Terapia Intensiva y Coronaria, colaborando con el equipo de salud en la atención de pacientes con enfermedades o insuficiencias respiratorias. Encara además el tratamiento de pacientes con infarto de miocardio, implementando un plan de ejercicios físicos adecuados, siempre bajo supervisión médica.

  • Gerontología. Actúa en hospitales de día y hogares para adultos mayores, mejorando la calidad de vida.

En forma conjunta con médicos laborales y terapistas ocupacionales también, analiza la actividad laboral desde el punto de vista ergonómico, a fin de prevenir lesiones o enfermedades profesionales. Esta última tarea ha cobrado auge con la aparición de las aseguradoras de riesgos de trabajo.



Ultrasonidos terapéuticos



Los ultrasonidos se utilizan ampliamente en el área de la rehabilitación física y deportes por sus efectos analgésicos, antinflamatorios y relajantes de los músculos y los tendones.

Por su capacidad de penetración (6 cm) favorecen la relajación muscular profunda y generan alivio a los dolores causados por atrofias, tensiones, contracturas musculares, fibrosis y tendinitis.


Se aplican por medio de un cabezal sobre los músculos y tendones por medio una crema o gel conductor. No genera ningún dolor, mas bien un efecto agradable. Un suave calor que se utiliza para mejorar la circulación, relajar y promover la producción natural de colágeno y elástina, quienes ayudan a que los tejidos de los músculos, de los tendones y de la piel a ser mas elásticos y flexibles. Previniendo así, lesiones en los tendones, músculos y en los ligamentos.

Sus ondas o sonidos producen vibraciones, movimientos y aumento de la temperatura en las células. De ésta forma, aumenta la permeabilidad de sus membranas. Y eso trae consigo una mejoría en el transporte de oxígeno y nutrientes hacia todo el cuerpo. Favorece la eliminación de las sustancias de desecho (ácido láctico y dióxido de carbono). Mejora el retorno venoso y el sistema Linfático, ayudando a la capacidad de defensa y regenerativa de los tejidos.

Por todos estos beneficios y por trabajar de manera profunda (hasta 6 cm) , se conoce a los ultrasonidos también como “masaje celular”.


* Los ultrasonidos terapéuticos de 1 Mhz no se recomiendan a menores de 18 años, en embarazos , tromboflebitis, várices, tumores, metástasis o en zonas donde haya material metálico (prótesis, placas, tornillos, etc.).



Presoterapia Manual


La presoterapia es una técnica de relajación muscular profunda, que ayuda a reducir o quitar dolores causados por contracturas musculares y problemas circulatorios.

En la presoterapia se generan presiones y relajaciones, que al igual que el corazón, generan un efecto de bombeo circulatorio.


En éste método, las técnicas de presión conocidas como “presoterapia manual o dígito presión” surgen de las posturas y movimientos que utilizaban los Samurai Japoneses para proyectar su peso sobre los sables o Katanas.


Este principio de descarga el peso de uno mismo de manera controlada y específica en diferentes partes del cuerpo de otra persona, a través de los puños, de las bases de las muñecas y con las yemas de los dedos.


Al utilizar nuestro peso en vez de usar fuerza o fricción, hace que la técnica sea mas profunda, sin que llegue a lastimar a las personas. A su vez, quien la realiza, evita lesiones o esfuerzos excesivos al aplicarla.



Al igual que en las ceremonias del té japonés, donde se pone plena atención al momento, a los detalles, al ambiente, a la música, a los sonidos ambientales, a los olores, y a las texturas; Así, en los tratamientos se consideran estos detalles, las posturas y los movimientos para promover la relajación y el descanso (fundamentales para mejorar las defensas del cuerpo humano). Y mejorar asimismo, la percepción del propio cuerpo (propiocepción) a partir del cual comenzamos nuestra alineación postural.



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* La Terapia Física a lo largo de la historia.

El hombre ha utilizado la Naturaleza, desde sus principios, para recuperar y mantener la Salud, utilizando plantas y otros elementos minerales como medios curativos.

Existen estudios acerca de los Chamanes o Hechiceros, quienes en un momento de la historia cumplían las funciones, actualmente desempeñadas por un médico clínico, cirujano, farmacéutico, siendo, consecuentemente, el responsable absoluto de los procesos curativos en su mayor parte representados por enfermedades de índole psicosomáticas.

Posteriormente, se fueron dando los primeros indicios de la actual medicina, en la cultura egipcia (3.000 a.C). Ellos tomaron en cuenta la Higiene, la Fisiología y los estudios acerca del vendaje.

Los Egipcios vertían infusiones sobre piedras calientes y aspiraban vapor producido, dando lugar a los primeros indicios de las actuales nebulizaciones.

La medicina hebrea guardó en los papiros de “Ebers”, trabajos acerca de higiene y fisiología, en el papiro de “Edwin Smith”, principios quirúrgicos sobre heridas y fracturas (en la época de Ramses II, es decir, 2.000 años a. C.), principios de la actual Traumatología.

La Asirio Babilónica (1900 a. C) o “medicina sacerdotal”, regulada por el “Código de Hammurabi” en donde comienza a establecerse, entre otras cosas, el pago por el acto médico, cuyo valor estaba relacionado con el valor social del enfermo y podía ser penado por un acto fallido.

Con esto observamos que la palabra del médico-sacerdote ya no era la única autoridad. Comienza a presentarse un tipo de intercambio entre médico y paciente, lo cual le da a éste último una mayor participación en el tratamiento de la enfermedad.

Los Asirio-Babilónicos hacían recetas empíricas con hierbas y utilizaban masajes terapéuticos con ungüentos que ellos mismos preparaban.

Hacia el año 1.600 a. C puede ubicarse la medicina Cretence-Micénica, que marca el inicio de la Hidroterapia y la Balneoterapia: utilizaban aguas termales con efectos curativos. También utilizaban la herboristería.

De forma contemporánea, encontramos en Oriente las primeras prácticas de masajes y movimientos. En China, durante la dinastía Shang (1766-1123 a. C) se enseñaban desde los más simples hasta los más complicados medios de cura física, escritos en el libro sagrado del Cong Fú. En dicho libro también se describen diferentes posiciones y actitudes de gimnasia respiratoria como medio para la cura de enfermedades.

Asimismo, los chinos utilizaban la técnica de Acupuntura y Moxibustión, buscando curar por medio del contacto con los canales llamados meridianos,por donde circula la energía Vital o Chi.

En India se empleaban procedimientos de cura física, regímenes alimenticios y gimnasia respiratoria basados en sus libros sagrados Atharva Veda y Ayur Veda. En dichos textos se resaltan la importancia de los masajes y fricciones, llamadas Samvahana y Chambouning y a los que atribuyen propiedades curativas, y la distribución voluntaria por todo el cuerpo de la energía nerviosa llamada Prana.

De esta cultura proviene también la disciplina Yogui, el Mazgaznan o ciencia y arte de la respiración y el Hata Yoga o filosofía del bienestar físico.

Podemos observar que tanto desde la medicina China como de la Hindú se propone un conocimiento del propio cuerpo y un trabajo o práctica perseverante que permita, al hipotético paciente, una mayor conciencia de sí mismo.

La cultura Griega proponía prácticas gimnásticas tanto curativas como preventivas. Kineseo era el nombre de sus gimnasios, en los que había sala de masajes, donde los Aliftes o masajistas practicaban sus fricciones llamadas Tripsis y Anatripsis antes o después de los ejercicios, como un estimulante y para hacer penetar en la piel aceites aromáticos.

Thales de Miletom (630-540 a. C), autor de la famosa máxima “Conócete a tí mismo” estudió, en la naturaleza, que el ámbar amarillo por frotamiento adquiría la propiedad de atraer cuerpos ligeros. Éste fue el principio de la electricidad o “Electrón”, con la que posteriormente se desarrolló la Electroterapia.

Hipócrates, a quien se lo llamó “El padre de la Medicina”, enseñaba a sus discípulos 400 años a. C., diciendo que “el médico debe poseer el conocimiento de muchas cosas y, entre otras, la ciencia del Masaje Terapéutico”.

El objetivo de Hipócrates fue superar la medicina de la superstición, los demonios, el ocultismo y colocarla en los principios de la Observación Experimental. Sus investigaciones lo llevaron a su descubrimiento más importante: “no tratar los síntomas, sino las causas”.

Hasta el día de hoy se utiliza, con carácter ético, el Juramento Hipocrático, que implica la responsabilidad de actuar en beneficio del ser humano, antes de comenzar a ejercer una profesión en él área de la salud.

Todos estos autores ayudaron, además, al acceso y difusión de información que permitiese a cualquier hombre tener un conocimiento más amplio y certero del cuerpo y su funcionamiento, abriendo así la posibilidad de aprender de sí mismos y proponer algo nuevo, a partir de ello, a las generaciones siguientes. El poder del conocimiento y la curación no radicaría ya solamente en el médico, sino en el paciente, a través de su trabajo personal.

En la línea de la medicina griega, Aristóteles (384-322 a. C) describió y analizó la acción de los músculos, estudio las Leyes del Movimiento, la Palanca, el Centro de Gravedad y comparó la relación física del ser humano con el resto de los animales.

También Arquímedes (287-212 a. C), precursor de la Hidroestatica, fue conocido por sus estudios de las Leyes que rigen el equilibrio de los cuerpos sumergidos en líquidos, las palancas, poleas y andamios. Se lo reconoce, también, como uno de los iniciadores de la Poleoterapia y de la Hidroterapia.

La “Biblia” publica libros escritos entre los años 900 a. C y 100 d. C, con enseñanzas acerca del cuidado físico en los campos de la higiene, alimentación y diversos cuidados. En el “Antiguo Testamento” y en el “Nuevo Testamento” se habla también del cuidado del cuerpo como “Templo del Espíritu” y acerca de la “honra a Dios con el cuerpo” (1 Cor 6:20).

Leonardo Da Vinci (1452-1519 d. C) hizo estudios sobre el equilibrio del cuerpo humano, sobre el centro de gravedad y sobre los centros de resistencia. Describió la mecánica del cuerpo, su actitud recta, la marcha, el desplazamiento y el salto. Fue el precursor de la actual Anatomía Funcional, la que siguió desarrollándose gracias a Andrés Vesalio con su obra “Humani Corpori Fabrica”(La Fábrica del Cuerpo Humano).

Galileo Galilei (1564-1642) estudió las leyes que rigen los fenómenos físicos y demostró que la aceleración de la caída de los cuerpos no es proporcional al peso de los mismos. Dichos estudios sobre la relación de espacio, tiempo y velocidad fueron pasos muy importantes para el conocimiento del movimiento de los cuerpos.

Giovanni Alfonso Borelli (1608-1679) fue precursor de la Biomecánica y Cinética Moderna, con sus estudios sobre el movimiento del cuerpo humano y el de los animales, en relación a la anatomía, mecánica y las matemáticas.

Nicholas André (1658-1742) creó la palabra ortopedia (Griego ortos=recto, paidos=niño). Sostenía que las deformidades esqueléticas se debían a deformidades de la niñez. André proponía, no solo una Reeducación Postural, sino también una adecuada educación preventiva de la misma.

Pehr Henrik Ling (1776-1839) peleó en la Batalla de Copenhague, en el siglo XVIII, de la que regresó con una lesión en un brazo, de la que, más tarde, se recuperó. Pionero de los métodos de educación corporal, es el creador de la Gimnasia Sueca.

Entre los años 1760 y 1830, sobre todo en Gran Bretaña, comienza a reemplazarse el trabajo manual mediante la producción de maquinarias. Se lo llamó la Revolución Industrial. Hubo además un auge de descubrimientos que revolucionaron muchos aspectos del ser humano.

Muchas dolencias y lesiones fueron atribuidas a los tiempos, las posturas, los movimientos y los esfuerzos en los que permanecían ahora los trabajadores frente a las maquinarias.

Surge entonces la Ergonomía, como ciencia que estudia los ambientes de trabajo y que busca hacer modificaciones posturales y espaciales en función de la comodidad y salud del trabajador, en procura de la prevención de accidentes o lesiones y de una mejora del rendimiento laboral.

Se analizan las dimensiones de los espacios, los tiempos de trabajo y descanso, temperaturas, luz, sonidos, vibraciones, o demás detalles que ayudan a la calidad y cuidado del cuerpo durante el mismo.